

Cada vez que pasa esto, me da tanta rabia, coraje e impotencia y me pregunto que es lo que tengo que hacer, que aún sigo aquí, ahora no solo lucho por mi, también por todos lo que nos han dejado y que necesitan que sigamos vivos para que ellos descansen en paz.
He recordado tanto a Monse y a Gaby, me hacen tanta falta... ¿podremos algún día comprender la muerte como algo natural?
Muere una parte de mi, aunque la que sigue viva se hace más fuerte y no quiere dejarse vencer.
Desde aquí le mando mi mas sincero pésame a toda la familia, que con su blog me sentía parte de ella... Un abrazo... Compartimos su dolor.
Encontré un poema que me gusto
Autor: José Luis Castillejos Ambrocio
Cuando alguien muere…también morimos.
Se nos va un poco de nuestra propia vida,
y queda en el recuerdo la sonrisa
de quien solo se adelantó unos pasos
en la rendición de cuentas al creador.
Cuando alguien muere,
queda ese silencio sepulcral,
esa falta de voz para atrevernos a decir:
Te aprecié… te amé!
Cuando alguien muere,
muere también Dios,
porque en su célula infinita
se pierde un gramo de arena del cosmos.
Cuando alguien muere,
queda el universo personal muy triste,
la amistad marchita, el lirio de ternura hiriente,
perdido en el oleaje de la nada.
Cuando un amigo, un padre, una madre,
un hermano o un hijo muere,
se muere por un instante el canto del viento
y la piedra muestra su rostro duro, adusto,
y el árbol cruje en una danza de dolor.
Cuando alguien muere ya no hay abrazos,
rosas, risas y recuerdos que valgan,
pues el que se fue ya no verá más la tarde,
el frío amanecer, el café humeante, el beso
andante y el cerrojo abierto.
cuando alguien se muere
nosotros también morimos un poquito.
Él es ahora un ángel más que nos cuida*
